CHISPAZOS
- Por un tal T A L Í N
- 27 may 2016
- 2 Min. de lectura

A QUIÉN LE TOCA
Si tengo una herida, llamo a la Cruz Roja para que me atienda. Entonces…
A quién le toca atender: el escombro y la basura en banquetas y calles.
A quién le toca atender: los perros y otros animales muertos en las calles.
A quién le toca atender: lo de los perros callejeros y perros bravos en plazas, mercados y el pueblo en general.
A quién le toca atender: quitar los mariguanos y pisteadores de las esquinas y afuera de algunas casas en las celebraciones de sábado y domingo después del juego, que como pretexto hacen un disco o una carne asada para exhibirse públicamente.
A quién le toca atender: a los que queman ladrillos y panaderías que utilizan materiales quemables y leña que todavía nos dañan. Ya hay sistemas y métodos menos contaminantes.
A quién le toca atender: a quienes tienen vehículos yonqueados por toda la ciudad pues se convierten en basureros y escondites para malandrines.
A quién le toca atender: a las personas que acuden a la Presidencia a realizar algún trámite. Digo, porque los regidores casi nunca están y la gente sale del edificio municipal sin haber arreglado su asunto y echando madres.
A quién le toca atender: el asunto de establecer en un lugar específico a todos los fayuqueros (que ya son muchos), y muchas familias dependen de esta actividad pero están todos desperdigados (regados) y ya hace falta un mercado en forma para esta actividad.
A quién le toca: apercibir o indicar a los meloneros que recojan sus desperdicios para evitar moscas, olores, mal aspecto de “Las Meloneras”. Digo, porque nadie se ocupa de recoger melones y sandías reventados, rotos y desperdiciados.
A quién le toca atender: a indigentes, limosneros, pedigüeños, y gentes que necesitan ayuda médica, alimentaria y de necesidades básicas (ya hay muchos).
Yo creo que sí hay las dependencias y departamentos que deberían ocuparse de todos estos casos y otros que se me escapan del recuerdo. Sin embargo, parece que no hubiera, pues estos problemas están presentes y vigentes todos los días y en cualquier parte de la ciudad y municipio. Todos lo vemos y lo sufrimos pero nadie dice nada.
¡POS YO SÍ DIGO!