Don Federico Wulff Olivarrí
- Por Matías RODRÍGUEZ CHIHUAHUA Cronista Municipal
- 20 oct 2016
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Fue un destacado ingeniero y arquitecto cuya trayectoria está íntimamente ligada a la historia de Torreón en su despegue como progresista ciudad lagunera en el estado de Coahuila de Zaragoza.
Nuestro distinguido personaje nació en la ciudad de San Antonio, Texas, el día 4 de enero de 1856; fue hijo de don Antonio Frederick Wulff y María Guadalupe Olivarrí. Él contrajo matrimonio con Linda Groos y procrearon seis hijos.
Federico Wulff hizo estudios en Alemania obteniendo el título de Ingeniero Civil y Arquitecto; retornó a San Antonio, Texas, en 1876 y ahí ejerció su profesión.
En 1881 hizo su primer viaje a Torreón cuando éste formaba parte de la Hacienda de San Lorenzo de La Laguna, bajo su propietario Don Leonardo Zuloaga. En 1887 fue contratado por Don Andrés Eppen para que realizara el trazo de la primera colonia en el área junto a la primera Estación del Ferrocarril Central con ruta de México-Ciudad Juárez. Ahí nació de manera ordenada lo que se proyectaría a futuro inmediato como la ciudad de Torreón; por ese año todavía era solamente Rancho del Torreón, perteneciente al municipio de Matamoros.
Con aquel moderno trazo poblacional que realizara el lng. Federico Wulff, se impulsó el establecimiento comercial e industrial con moderna infraestructura que lograron en seis años después la atención e interés del Congreso Local en Coahuila que le dio a Torreón el nuevo rango constitucional de Villa en el mes de febrero de 1893.
El lng. Federico Wulff logró la construcción de otras casas comerciales y modernos edificios como el Hotel Salvador, el edificio donde actualmente está el Multibanco Comermex por avenida Juárez y calle Cepeda. No dejaré de mencionar la construcción de El Chalet del Cerro en 1904, ahí donde residió con su familia; éste es un admirable sitio arquitectónico donde actualmente se alberga el importante Museo de Historia de la ciudad de Torreón.
En 1905 a 1906 el lng. Wulff realizó otras importantes obras como fueron la construcción de la Casona donde vivió con su familia Don Andrés Eppen en San Antonio del Coyote. Después de 1936 la citada mansión quedó ubicada en el ejido El Fénix, municipio de Matamoros, Coahuila. Poco después el señor arquitecto Federico Wulff diseñó el magnífico Mausoleo para la familia Eppen el cual se inició en 1910 y que actualmente se mantiene en pie en el histórico Panteón de San Antonio del Coyote, municipio de Matamoros.
Importantes obras de irrigación para la agricultura tuvieron el visto bueno de dos hombres visionarios como fueron Don Andrés Eppen, administrador de la Hacienda de San Antonio del Coyote, y el destacado ingeniero y arquitecto Don Federico Wulff Olivarrí.
Conocedores de la fama y capacidad del ingeniero y arquitecto Federico Wulff, las autoridades municipales de Matamoros solicitaron la asesoría y diseño para la instalación de un Reloj Público de Torrecilla y el cual sería colocado en el centro del Mercado de Abastos de la ciudad de Matamoros, que fuera algo monumental y duradero, considerando que después de haber pasado casi 100 años como rancho y villa, Matamoros en 1926 había recibido la denominación constitucional de Ciudad.
Los servicios de Don Federico Wulff a la ciudad de Matamoros son manifiestos en esa obra arquitectónica modernista que hasta nuestros días sigue siendo ícono de la historia regional y símbolo de identidad ciudadana para los matamorenses.
Don Federico Wulff Olivarrí murió en la ciudad de El Paso, Texas, en 1949 a los
93 años de edad, pero su obra de ingeniería y arquitectura constituyen un verdadero legado para la ciudad donde cristalizó sus sueños, y los servicios prestados a esta comarca son testimonios de su profesionalismo y amor a la sociedad de su entorno.
Torreón tuvo la fortuna de ser desde sus inicios un punto referencial en la geografía e historia de la región y el país, de ahí que al escuchar la sonoridad de su nombre era como sentir el atractivo llamado de un lugar promisorio donde en base al trabajo emprendedor se podría hacer fortuna y vivir en paz con la firme esperanza de un futuro mejor.
Por eso no fue una casualidad cuando al paso de los años y la llegada del Ferrocarril Central, y después el Ferrocarril Internacional, Torreón se convirtiera en un gran polo de desarrollo agrícola, comercial, industrial y ganadero, óptimo campo para familias extranjeras y los inversionistas emprendedores que de otros países vinieron a echar raíces en el pródigo solar torreonense, este campo donde a través de los años se ha perfilado la valiosa contribución para que nuestro Torreón de La Laguna siga siendo la Ciudad de los Grandes Esfuerzos, que marcha hacia el futuro impulsada por sus valiosos hombres y mujeres.
Ciudad de Torreón, investida por el manto de una educación elevada a los más altos niveles que la sociedad requiere, sin dejar de mencionar que en el rescate y divulgación de su Historia y Cultura está la Radiodifusión y sus bibliotecas, el abanico de Museos del municipio de Torreón que son un verdadero libro abierto al conocimiento del pasado histórico como este sitial donde hoy estamos, que es El Museo Casa del Cerro.
Conferencia del Profr. Matías Rodríguez Chihuahua en el Día Internacional de los Museos.