Calaveritas exprés de María Genoveva
- María Genoveva MEZA MARTÍNEZ
- 30 nov 2016
- 2 Min. de lectura

Calaverita al Ing. Raúl y Sra. Graciela
(Alcalde y Primera Dama de Matamoros, Coah.)
Quizás estaban pensando que sólo la muerte los separará.
Y llega la Catrina nomás de mula envidiosa a la peregrinación.
“Vámonos pa’l más allá, Raulito, que Graciela te acompañará”.
Se los llevó juntitos y no sé si les dio gusto o sólo resignación.
Pero el caso es que anduvo cargando por parejas la Huesuda,
como al Ing. Raúl Onofre y a la señora Graciela.
Iban muy guapos; ya ven que él siempre al tiro, y ella nunca chancluda.
Sus hijos en el panteón les rezan y por sus muertos encendieron una vela.
Les mandó poner un mega altar su amigo el Gobernador Rubén.
Dijo: “Que no falte nada”; quizás lo puso de su bolsa pero nadie dirá eso.
Hizo encargo enfatizando ¡que no falte nada!; “Pongan pan de muerto, que no falten”.
Que vean que era amigo del inge; pero más bien que se vea que sí hay peso.
Ya le digo, murieron los dos juntitos y peregrinando,
porque esta vida eso es, sólo un peregrinar.
Hoy en cada aniversario les estarán recordando,
mientras ellos un su tumba ya van a descansar.
Calaverita a los Regidores
(Ayuntamiento 2014-2017)
Quién les habrá hecho el favor; no se supo.
No importa, pues ya están todos sepultados.
A ellos se los cargó la Pelona en grupo.
Me estoy refiriendo a los Regidores afamados.
“No será difícil a estos remplazarlos”,
así dijo la Parca mientras cargaba con ellos.
“El Gobernador, del montón vendrá a escogerlos,
que al cabo cualquiera puede poner firmas y sellos”.
Un monumental altar se puso en la plaza.
Le pusieron puras fotos tamaño miniatura,
porque con tanto regidor el espacio no alcanza,
y además con el peso podría caerle encima a alguna criatura.
Hoy en el más allá ellos siguen en la fiesta,
porque a eso cualquiera se acostumbra rápido.
A la Catrina no dan chanza de darse una siesta,
con tanto ruido ya no les cuento, mejor ya me despido.