¿Lo harías por ti?

No es necesario que digas tantas frases,
que tal parecen ser sabias, y mucho.
Si bien lo que importa es lo que haces,
y no todo lo que a diario de tu boca escucho.
Dices que vas a cambiar de actitud,
y siempre pareces un viejo amargado.
Saca ese entusiasmo, que luzca como en tu juventud.
No creo que entonces hayas sido tan negado.
¡Hártate tú mismo de ese ser apático!
Pues eso es, sólo es mera apatía.
Si sigues así tu final será trágico,
Y no sería justo para quien te ama, ¡tu familia!
¡Sacúdete ya a ese ser de pensamientos negativos!
Ya emprende una vida con nuevos comienzos.
Todos experimentamos momentos conflictivos.
No todo lo resolverán terapias y rezos.
¡Qué esperas! ¡Pon manos a la obra!
Ni tu Dios ni tu psicoterapeuta
ni nadie hará el cambio en ti, ¡y la vida todo cobra!
Sólo déjate guiar, ellos te darán la pauta.
Nunca es tarde para cambiar el rumbo.
Hazlo ahora o muy caro lo pagarás.
Decreta: “¡Ahora mismo mi apatía derrumbo!”.
¡Y la luz de un nuevo sendero mirarás!