top of page

Me uno al malestar y enojo

  • Por Fidencio TREVIÑO MALDONADO
  • 27 ene 2017
  • 2 Min. de lectura


“De buenas intenciones están tapizados todos los caminos al infierno”, reza un refrán popular. Y llega esto a colación por aquello de que de nada valen las palabras del Presidente Enrique Peña Nieto ante la nación, de unirse al dolor, a la pena, al malestar y al enojo porque los incrementos a los productos básicos echan por debajo el miserable salario súper mínimo que los obreros tienen, los que tienen algún empleo, pero… ¿y los qué no tienen empleo?, ¿los que están al día? “La voz del pueblo es la voz de Dios”.

Sin embargo, apacibles, indolentes y hasta con un dejo de soberbia los diputados y senadores, Gobernadores y otros secretarios han puesto oídos sordos, boca y ojos cerrados; sólo su nariz sigue olfateando su nauseabundo olor a corrupción, a pus que destilan los de la Casta Divina cuando entre oscuridad y en tinieblas mandan la soga en donde el pueblo colgará sus penas y ahogará su rabia ante la inoperancia de quien se supone debería defender su patrimonio y para lo que fueron elegidos, y hasta juraron defender los menoscabos que se le llegaran hacer al pueblo, ésto ante la Bandera Nacional.

De ninguna manera son aceptables los saqueos a las tiendas por gente rica o pobre so pretexto de que sea una protesta contra los altos precios u otros motivos. Sin embargo, tampoco es concebible los saqueos que las ratas de cuello blanco y con dos patas hacen en los diferentes puestos (Gobernadores, Secretarías, Presidentes Municipales, Tesoreros, directores de algunas áreas, etcétera). Y a ellos, los que saquean la nación, los Estados, los municipios y otras dependencias, ¿quién los castiga, o al menos quién los persigue? ¡Nadie!

Decir que con el incremento de los combustibles, el huevo, las tortillas, el transporte público y foráneo (incluyendo taxis) y otros 230 productos y servicios no van a subir, y que en cada comercio habrán al menos dos inspectores, es una de las tonterías (pendejadas) más ilustres que cualquier burro sin ser ilustrado nunca va a decir. Qué lástima que tampoco los diferentes partidos políticos y sus ricos líderes estén tomando las causas del pueblo. Sólo algunos partidos pequeños estatales y MORENA, que sin ser de izquierda, socialista o comunista se han unido en las marchas y protestas, así como también en las diferentes cámaras legislativas, no a favor de los saqueos, pero sí haciendo acto de presencia para que den marcha atrás en los altos precios que impone el monopolio llamado PEMEX y las acémilas “recuas” que lo manejan; es decir, son mulas pero rebozando en dinero.

Pues Juan Pueblo al fin parece que, como el cuento más corto de A. Monterroso, “Cuando despertó el dinosaurio aún estaba ahí”, ya está despertando. Es decir, duelen más los golpes a la bolsa que los ganchos al hígado.

De nada vale que Peña Nieto se una al malestar y al enojo de la “plebe” si no hace nada por resolver los problemas tan graves que nos aquejan. Y ahora con esta escalada de precios, ¿el señor ganará el salario mínimo?


Sugerencias y comentarios: kinotre@hotmail.com

Entradas destacadas
Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
Síguenos
  • Facebook Basic Square

© 2016 por Periódico EL SIGLO XXI. Proudly created with Wix.com

bottom of page