Y después, ¿qué?
- Por un tal T A L Í N
- 6 jul 2017
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Como ha sucedido, ganaron los de siempre y perdió el pueblo después de realizarse el fraude electoral más escandaloso de la historia de Coahuila.
Lo que muchas personas no entendemos y terminamos muy confundidos es cuando nos damos cuenta que no toman en cuenta los resultados anotados en las actas. A lo que le dan verdadera validez es a los enigmáticos “puntos porcentuales”, que realmente yo no sé de dónde los sacan, para desconocer lo que dicen las actas de las casillas. ¿Acaso no cuentan los votos? ¿Entonces no cuenta la decisión popular? ¿Entonces qué es lo que cuenta para el IEC?
Hubo las una y mil mañas para proclamarse ganadores porque no les convenía (a muchos) que perdiesen los de las altas cúpulas políticas, pues no estaba en riesgo sólo la Gubernatura estatal, estaba en riesgo hasta la libertad de (no pocos) políticos, servidores públicos y ex funcionarios de varios niveles, y sobre la voluntad popular y haciendo a un lado cualquier resultado electoral favorable o desfavorable se iban a sentar para cuidarse las espaldas y no caer como siempre lo he vaticinado, “De la Gloria al infierno”, como la experiencia nos lo ha demostrado cuando de todos es sabido los escandalosos casos de ex Gobernadores que los tienen encarcelados en otros países (porque aquí no son capaces de encontrarles delitos en todo México). Hasta allá llega la impunidad y la interprotección que se tienen unos con otros. Sin embargo, los otrora respetables ex Gobernadores han sido investigados por la Interpol, atrapados y encarcelados como viles delincuentes.
Yo creo que el esfuerzo por “ganar” las elecciones no obedece a un celo político ni tampoco luchar por “su plataforma” política “en beneficio de los coahuilenses”, sino en salir bien librados de sus trapacerías y esquivar la cárcel.
Nunca se había visto en Coahuila que después de una jornada electoral como ésta, se unieran los candidatos de los partidos de oposición a protestar por los resultados y a exigir la anulación de los comicios y la realización de una segunda vuelta en nuestras elecciones. ¿Acaso creen que no sucedería lo mismo? Puede ser posible que si esto no se acepta, llamen al pueblo a movimiento de resistencia civil como desconocer al Gobierno como nuestros “administradores”, no participar en ningún acto político y declararse en huelga de pago de impuestos. Esto sí sería una verdadera resistencia civil porque si siguen las manifestaciones masivas, va a pasar lo que en Venezuela: pueblo contra Gobierno, y desgraciadamente sobran muchas cachuchas antes de que caiga el Gobierno.
Porque no se nos debe olvidar a los que sí tuvimos maestros de Historia: siempre que lucha el Gobierno contra el pueblo, siempre gana el pueblo.
“La historia nos ha contado que han existido tiranos que en su época parecían invencibles; pero al final siempre caen”.
Mahatma Gandhi