Lección de vida
- Por José Luis MÁRQUEZ FERNÁNDEZ
- 7 abr 2018
- 2 Min. de lectura

Señora María Elena Márquez Fernández, deceso acaecido el 8 de marzo de 2018.
La partida de un ser querido siempre duele. Causó en mí tristeza y alegría. Tristeza porque corporalmente ya no estará con nosotros, y alegría por estar cierto de que Dios Todopoderoso le ha destinado un lugar junto a nuestros seres queridos de la familia que nos han antecedido.
Malena supo ser hija, hermana, madre, abuela y sobre todo una amiga sincera y fiel para toda la gente que le conocimos.
Siempre ayudó al prójimo como se le inculcó desde niña, ganándose fácilmente el afecto y cariño de propios y extraños.
Sacrificó su felicidad para atender a sus siete hermanos que quedamos vivos, y junto a mi abuela Panchita, fueron ellas quienes tomaron la figura materna, amándonos y atendiéndonos esmeradamente, y sobre todo con amor desmedido.
Son tantas cosas y hechos que podría contar, y no me bastaría el más grande espacio.
¿Cómo pagar todo cuanto nos dio en vida? Y no me refiero nada más a lo material, pues volcaba toda la grandeza de su amor en todos y cada uno de nosotros, sacrificando la diversión por atender cada una de nuestras necesidades de todo tipo.
La grandeza de un ser humano no se mide por cuánto tuvo, sino por todo el amor que supo dar durante su existencia.
Sacrificó su felicidad y dejó de contraer matrimonio de jovencita. Lo realizó hasta que ya sus hermanos menores alcanzaron más edad, decidiendo hasta entonces casarse para procrear a sus hijos propios que son Sigifredo, María Isabel y Nuria Alejandra.
Por esto y muchas cosas más viviré eternamente agradecido para con ella y Dios nuestro Señor por haberla tenido como hermana y segunda madre durante lo que tengo de vida.
No me alcanzaría lo que me resta de vida para seguirle agradeciendo y reconocer todo lo que hizo por mí, por mis hermanos y demás familiares.
Hermana, no nos alcanzará lo que queda de nuestra existencia para agradecer el inmenso amor que no diste.
Que el Todopoderoso se apiade de tu alma y te premie teniéndote a su diestra.
¡Hasta luego, carnala Malena!
José Luis MÁRQUEZ FERNÁNDEZ
Matamoros, Coah., 9 de marzo de 2018.