No es queja, Señor
- María Genoveva MEZA MARTÍNEZ
- 10 ago 2019
- 1 Min. de lectura

Es que me es difícil aceptar
que fui yo la responsable.
Tú no me dejas jamás de amar,
y sólo debí cuidarme en lo posible.
¡Abusé de los dones que me diste!
Abusé de la fuerza que diario te pedí.
A mí oración siempre respondiste,
inconscientemente con mi cuerpo me excedí.
Era yo la responsable de encontrar el equilibrio.
Debí pedir cordura para no olvidar lo lógico.
¡Claro!, al sentir fortaleza, todo lo hice con brío.
Es mi cuerpo, le hice daño; la culpa no te la adjudico.
Las máquinas de tanto trabajar se averían.
Y hay quienes, a repararlas se dedican.
Otros venden refacciones y hasta fían,
y hasta hay piezas que de algún modo se reciclan.
Olvidé que para mi humanidad no hay refacción.
Que no hay tienda que tome un hueso a cuenta,
ni cambios de tendón, para que uno siga en acción.
¡Me es difícil aceptar! ¡Que tarde me di cuenta!
¡No es queja, Señor!, sino al contrario.
Necesito aceptar mi nueva realidad.
Te pido perdón y ayuda para lograrlo.
Daré a mi cuerpo ahora, un trato de calidad.
María Genoveva MEZA MARTÍNEZ
Matamoros, Coahuila, 01 de febrero del 2019.